Matilde Casazola revela su alma pictórica en homenaje al Bicentenario de Bolivia
Iván Ramos - Periodismo que Cuenta
En los muros silenciosos de la Casa Alzérreca, a pasos de la histórica Casa de la Libertad, la poesía se transforma en color. La consagrada poeta Matilde Casazola Mendoza sorprende con una faceta menos conocida pero igualmente conmovedora: la pintura.
En una exposición colectiva que rinde homenaje al Bicentenario de la fundación de Bolivia, Casazola presenta una serie de acuarelas íntimas, donde los rostros, delineados con sutileza, desbordan sensibilidad, lirismo y una nostalgia que solo la mirada poética puede capturar.

