Irán, México y Chile condenan ataque unilateral y España llama a la desescalada
Diversos países expresaron este sábado su rechazo a la operación militar ejecutada por Estados Unidos en Venezuela, que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro, y coincidieron en la necesidad de respetar el derecho internacional y evitar una escalada del conflicto. Las reacciones provinieron de Irán, México y Chile, que condenaron de forma explícita la acción, mientras que España llamó a la desescalada y ofreció su mediación para una salida pacífica, según despacho de Europa Press.
El Gobierno de Irán calificó el ataque como una “agresión militar ilegal” y una flagrante violación de la soberanía y la integridad territorial de Venezuela. A través de un comunicado oficial, Teherán sostuvo que la acción vulnera principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas, en particular la prohibición del uso de la fuerza, y pidió una condena inmediata por parte de la ONU y su Consejo de Seguridad. Asimismo, reivindicó el derecho de Venezuela a la autodeterminación y exigió que los responsables del ataque rindan cuentas.
México, por su parte, se sumó a las condenas internacionales al considerar que se trató de un acto “unilateral y contrario al derecho internacional”.
El Gobierno mexicano recordó su vocación pacifista y subrayó que América Latina y el Caribe constituyen una “zona de paz”, por lo que cualquier acción militar pone en riesgo la estabilidad regional. En ese marco, hizo un llamado al cese de las agresiones, instó al respeto de la Carta de la ONU y reiteró que el diálogo y la negociación son las únicas vías legítimas para resolver la crisis venezolana.
Desde Sudamérica, el presidente de Chile, Gabriel Boric, expresó su preocupación y condena por las acciones militares en territorio venezolano y pidió una salida pacífica a la crisis. El mandatario reafirmó la adhesión de su país a los principios del derecho internacional, como la no intervención y la solución pacífica de controversias, y sostuvo que la situación en Venezuela debe resolverse mediante el diálogo y el multilateralismo, sin violencia ni injerencia extranjera.
En Europa, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, llamó a la “desescalada” y a la responsabilidad de las partes involucradas, insistiendo en el respeto al derecho internacional y a la Carta de Naciones Unidas.
A través de un comunicado oficial, el Ejecutivo español ofreció sus “buenos oficios” para facilitar una solución pacífica y negociada a la crisis venezolana, y reiteró su apoyo a una salida democrática, pacífica y genuinamente venezolana, en coordinación con la comunidad internacional.
