ES DE RURRENABAQUE
Título: 

ANPB condena las amenazas contra el periodista que difundió reportaje sobre los Esse Ejja

Foto: Eddy Yobanny Velasco.

La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) expresó su más enérgica condena ante las amenazas dirigidas contra el periodista Rafael Acuña, de Rurrenabaque, tras la publicación de un reportaje sobre las condiciones de vida y el confinamiento del pueblo indígena Ese Ejja en Eyiyoquibo.

De acuerdo con el pronunciamiento institucional, las amenazas surgieron después de la difusión del trabajo periodístico que abordó la situación del pueblo Ese Ejja y las decisiones del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) que habrían afectado ese territorio ancestral.

La ANPB advirtió que las amenazas de judicialización contra el comunicador no solo constituyen un intento de intimidación personal, sino que envían un mensaje preocupante a todo el periodismo boliviano, en el sentido de que investigar y denunciar posibles vulneraciones de derechos podría acarrear represalias.

En su pronunciamiento, la organización señaló que la utilización de mecanismos judiciales como forma de presión o amedrentamiento compromete la seguridad personal de los periodistas y genera un clima de autocensura que perjudica a la sociedad en su conjunto, al vulnerar el derecho ciudadano a estar informado.

“En democracia, las investigaciones periodísticas deben responderse con información y transparencia, no con amenazas”, subraya el comunicado, que rechaza cualquier intento de utilizar presiones o procedimientos judiciales como mecanismos de intimidación para silenciar voces críticas y denuncias relacionadas con posibles vulneraciones de derechos de pueblos indígenas.

Finalmente, la ANPB instó a las autoridades competentes y a los actores sociales a garantizar la protección integral de periodistas y comunicadores frente a amenazas y hostigamientos; respetar y defender la labor informativa como derecho humano y elemento esencial de la democracia; investigar con diligencia cualquier acto de intimidación para evitar la impunidad; y promover un ambiente de respeto donde el periodismo pueda ejercer su función sin temor a represalias.