La polarización reflota rumbo a la segunda vuelta, pero el desafío es tender puentes y no trincheras
La polarización dejó de ser abstracta y se siente en las calles, en los comentarios en las redes sociales y hasta en las charlas con la familia: erosiona amistades, divide opiniones y afecta la salud mental de las personas. Esta situación se profundiza en tiempos electorales, y más aún en balotaje, por lo que es importante encontrar maneras de mitigar su impacto.

