Cisterneros advierten que la inflación “será difícil de aguantar” si quitan la subvención a los combustibles
El presidente de la Federación de Empresarios Cisterneros del Oriente, Sergio Kosky, advirtió que una eventual eliminación de la subvención a los combustibles y su adecuación a precios internacionales podría generar una fuerte presión inflacionaria que, a su criterio, será difícil de soportar para la población.
“Va a haber una inflación brutal, que no sé si el pueblo está en condiciones de aguantarla”, afirmó Kosky en declaraciones a Erbol-Tarija. Explicó que el sector privado, empresarial y exportador podría tener mayores posibilidades de resistir un escenario de este tipo, pero expresó sus dudas sobre la capacidad de la mayoría de la población para afrontar el incremento de precios.
Kosky señaló que más de 60 empresas registradas para importar combustibles ya comenzaron a realizar operaciones a precio de mercado, aunque todavía de manera limitada. Indicó que están ingresando de una a tres cisternas, principalmente desde países vecinos, como parte de un proceso de prueba que aún no alcanza la magnitud que podría tener en el futuro.
“Por el momento seguimos nosotros cargando en Argentina, en Paraguay, en Chile”, explicó. Añadió que algunos empresarios estarían realizando pruebas de comercialización, pero consideró que resulta difícil competir con precios internacionales cuando el diésel puede llegar a costar alrededor de Bs 18 por litro, mientras en Santa Cruz el combustible subvencionado se comercializa a Bs 6,70. “Desde el punto de vista comercial, se está yendo en contra”, sostuvo.
El dirigente también cuestionó que el precio internacional del combustible esté condicionado por factores externos que Bolivia no puede controlar. Mencionó los conflictos bélicos y las dificultades en la capacidad de refinación como elementos que podrían mantener elevados los precios internacionales.
Kosky consideró que la población tendría dificultades para adaptarse a un precio cercano a Bs 18 por litro.
Recordó que el país ya pasó de un precio de Bs 3,72 a Bs 9,80 y sostuvo que, en esa oportunidad, el Gobierno logró que la población respaldara una nivelación de los fletes vinculada al precio internacional.
“Creo que definitivamente va a ser complicado que la población pueda adaptarse, adecuarse a 18 pesos”, afirmó.
El empresario cuestionó además la situación del mercado internacional y mencionó las decisiones de Estados Unidos en materia de conflictos y energía para explicar el incremento de los precios. “Hoy en día tenemos para poder comprar un diésel a 22,5. Es una locura”, manifestó.
Ante este escenario, los empresarios cisterneros esperan que el Gobierno adopte medidas paliativas para los sectores más vulnerables, en caso de avanzar hacia una eliminación de la subvención y una mayor liberalización de los precios de los combustibles.

