Reivindica su identidad: La Paz desentierra al Pepino y se pone al ritmo del Carnaval 2026
Cargado de simbolismo y tradición, la ciudad de La Paz dio inicio oficial al Carnaval 2026 con el tradicional Desentierro del Pepino, reafirmando su identidad cultural y su patrimonio festivo frente a intentos de apropiación externa. El evento marcó además el arranque de una agenda carnavalera que proyecta un importante impacto económico para la urbe paceña.
La ceremonia se desarrolló este domingo en puertas del Cementerio General, en medio de música, alegría y el acompañamiento de la banda Eduardo Caba. El acto contó con la presencia del alcalde Iván Arias, autoridades municipales y las soberanas del carnaval: la reina del Carnaval de Santa Cruz, Camila I, y la reina del Carnaval Paceño, Ana Sofía Hernández.
Durante el evento, el alcalde Iván Arias destacó que el Pepino es el resultado de más de un siglo de construcción social y sincretismo entre las culturas andina y europea, y subrayó que su vigencia representa una expresión viva de la identidad paceña.
“Nuestro Pepino, nuestro Ch’uta, nuestro Carnaval. Hoy empezamos más motivados que nunca porque nuestras tradiciones quieren ser usurpadas. El Pepino es paceño y vamos a defenderlo bailando y sintiéndonos orgullosos de él”, afirmó, citado por la agencia oficial de noticias municipales.
Arias anunció que el próximo 1 de febrero se llevará adelante la Gran Pepinada, que congregará a más de 2.000 personajes en las calles de la ciudad, e invitó a la población a sumarse a la celebración vistiendo el traje con orgullo y cariño.
Más allá del componente cultural y festivo, el Carnaval paceño representa un motor económico clave para la sede de Gobierno. Según estimaciones de la Alcaldía, las actividades programadas en esta primera jornada generarán un movimiento económico cercano a los tres millones de bolivianos, beneficiando a artesanos, comerciantes, músicos y sectores de servicios.
Esta dinámica, sumada a la proximidad de la Feria de la Alasita, fortalece la denominada economía naranja, consolidando a La Paz como un epicentro cultural que reivindica su identidad y se proyecta al ritmo del Carnaval 2026.
