La Iglesia Católica clama por la dignidad de la mujer ante escalada de feminicidio
En el marco del Día Internacional de la Mujer, la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) expresó su profunda preocupación por el incremento de feminicidios en el país y llamó a la sociedad y a las autoridades a defender la dignidad de la mujer, fortalecer la justicia y promover una cultura de respeto a la vida.
A través de un comunicado titulado “Por la dignidad de la mujer, por la justicia y la paz”, la Iglesia Católica manifestó su consternación ante la violencia de género que continúa golpeando a Bolivia. Según el pronunciamiento, en los primeros meses de 2026 el país ya registra 19 feminicidios, con casos recientes reportados en los departamentos de La Paz, Oruro y Potosí.
El documento subraya que estas cifras no deben ser vistas únicamente como estadísticas, sino como vidas truncadas que dejan profundas heridas en la sociedad. “No se trata solo de números; son mujeres con historia, con familia, con hijos y con sueños. Cada caso representa una herida abierta en nuestro país”, señala el comunicado.
La Iglesia también recordó que detrás de cada feminicidio existen familias devastadas y niños y niñas que ven vulnerado su derecho a crecer en un hogar seguro y lleno de amor. “Atentar contra una mujer es atentar contra la vida misma y contra la imagen de Dios presente en ella”, enfatiza el pronunciamiento.
En ese contexto, la CEB reconoció la legitimidad de las movilizaciones y protestas impulsadas por mujeres y colectivos sociales que exigen justicia ante estos hechos. La institución afirmó que la protesta pacífica es un derecho fundamental dentro de un Estado democrático y que muchas de estas voces se levantan desde el dolor y la impotencia.
No obstante, exhortó a que todas las manifestaciones públicas se desarrollen en un marco de respeto a la dignidad de las personas y a los bienes comunes, evitando cualquier forma de violencia.
Asimismo, la Iglesia reafirmó su rechazo a toda forma de violencia contra las mujeres y renovó su compromiso de acompañar, escuchar y proteger a quienes viven situaciones de riesgo o agresión.
En su mensaje, también instó a las autoridades del país a asumir con mayor responsabilidad y eficacia la prevención, protección y sanción de los delitos de violencia de género, así como a promover políticas que fortalezcan los valores en las familias y en la sociedad.
El comunicado señaló que la conmemoración del 8 de marzo debe convertirse en un llamado urgente a defender la vida y construir una sociedad en la que ninguna mujer tema por su integridad.
La Iglesia concluyó invocando la intercesión de Virgen María para custodiar la vida y animar a la sociedad a defender con valentía la dignidad de cada mujer en todo el territorio nacional.
