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Buenos Aires cobrara impuesto por servicios de entretenimiento en internet
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Miércoles, 3 Septiembre, 2014 - 13:48

El boom de servicios de trasmisión de películas y series por internet no pasó desapercibido para el gobierno porteño: a partir de noviembre, empezará a cobrar una tasa de 3% sobre todo pago que los usuarios realicen a la empresa Netflix o prestadores similares.

El cobro será realizado en concepto de Ingresos Brutos y alcanzará también a todas las suscripciones "para comprar y/o alquilar contenidos digitales relacionados con música, juegos, videos o similares", según se publicó este martes en el Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires. Eso significa que servicios como Spotify, las tiendas de videojuegos online de Playstation, Amazon Instant Video y los juegos de Facebook estarán alcanzados por el impuesto.

La Resolución 593 de la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) establece que la tasa de 3% aplicará sobre "el precio neto de la operación", por lo que no regirá sobre el 35% que la AFIP ya cobra a todas las operaciones con tarjeta de crédito en el exterior.

La Ciudad recibirá $2 por cada tarifa de u$s7,99 que cobra Netflix

Para entenderlo con un ejemplo, el gobierno porteño recibirá dos pesos por cada tarifa de 7,99 dólares que Netflix cobra a sus usuarios, según la cotización actual del dólar oficial.

"Corresponde prever que las transacciones que se realizan a través del comercio electrónico no socaven la capacidad del Estado para recaudar los ingresos públicos vía tributación", explicó la AGIP la resolución.

Fuentes de la agencia explicaron a Infobae que el impuesto será cobrado sólo por servicios que se facturan en el exterior para igualar la competitividad con las empresas locales. Para asegurarse percibir el dinero, la AGIP determinó que las entidades emisoras de tarjetas de crédito y débito actúen como agentes de retención antes de girar el pago al exterior. Desde el gobierno porteño dicen que la medida no genera un impacto directo en lo que pagan los consumidores, pero la norma no incluye ningún mecanismo para evitar que luego las proveedoras trasladen el recargo al precio final. (INFOBAE)