Economía
Los postores ni siquiera cubrieron su valor catastral
Cerraron y remataron en Brasil a empresa acusada de estafar a Papelbol
La fachada de la fábrica de D'Andrea en Brasil. Foto: El Sol de Pando.

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Viernes, 24 Octubre, 2014 - 12:05

Por: Wilson García Mérida | Redacción Sol de Pando

En marzo y abril de este año, autoridades judiciales del municipio de Limeira, en el Estado de São Paulo, ordenaron el remate de maquinarias e instalaciones de la compañía D’Andrea Agrimport, propiedad del empresario Roberto Falascina y su familia, por deudas impositivas e hipotecarias que determinaron el cierre definitivo de esta empresa, acusada de estafar a la estatal Papelbol.

El remate más importante por su valor económico se produjo el 30 de abril pasado, cuando el Juez Primero de Trabajo Renato de Carvhalo Guedes procedió a la subasta de las instalaciones industriales de D’Andrea Agrimport en Limeira. Un remate anterior, el 7 de marzo del 2014, puso en subasta maquinaria pesada como grúas y equipos de perforación cuyo embargo restó la capacidad productiva de esta empresa que, según fuentes consultadas por Sol de Pando en el Brasil, “ya desde hace muchos años venía trabajando a media máquina por su situación de insolvencia”.

La Procuraduría de la Hacienda Nacional del Brasil y el Banco Hipotecario de São Paulo, como acreedores, enjuiciaron a la empresa por deudas impositivas e hipotecarias, estableciendo como base para el remate del edificio principal de D’Andrea un avalúo de 26 millones de reales (R$ 26’000.000) que equivalen a casi 12 millones de dólares. El embargo de las instalaciones data del año 2009; aunque las deudas de D’Andrea Agrimport en los registros del Impuesto Predial Territorial Urbano (IPTU) y de la Tasa de Servicios Urbanos (TSU) se remontan al año 2003.
 
Dos remates sin postores

El remate del 30 de abril no prosperó, cerró sin postores con una oferta máxima de 11 millones de reales, inferior a su precio catastral de R$ 26 millones, debido al visible deterioro en que se halla la infraestructura que según nuestras fuentes está destinada a su inminente demolición. En marzo del 2012, otro juez Federal del Trabajo, Josue Cecato, ya había ordenando el remate del mismo inmueble ante un proceso iniciado por la Unión Federal. Los Falscina lograron detener la subasta mediante un refinanciamiento de su deuda que tampoco prosperó en los años siguientes.    

Según el Expediente Fiscal Nro. 0147300-67.2009.5.15.0014 al cual Sol de Pando tuvo acceso mediante abogados contactados en el Brasil,  el inmueble rematado este año en la ciudad paulista de Limeira, teniendo como depositario a Alessio Falascina, consta de un predio industrial con su fachada frente a la avenida Souza Queiroz Nro. 267 (Villa Queiroz), que es la misma dirección consignada en el contrato de provisión de maquinaria para la empresa boliviana Papelbol suscrito entre D’Andrea Agrimport y el Gobierno boliviano el 7 de febrero del 2008.

El inmueble rematado abarca una superficie total de 54.000 metros cuadrados —incluyendo lotes baldíos en su interior— donde figuran las siguientes edificaciones que ocupan 19.661 metros cuadrados de área construida: casa de fundición, galpones y cuarto de guardia en la parte posterior; y en la superficie que da a la avenida Souza Queiroz hay cuatro instalaciones habitacionales, equipamiento sanitario y un galpón principal de 102 metros cuadrados que fueron las últimas ampliaciones aprobadas por la municipalidad (“prefeitura”) de Limeira.

También han sido puestos en remate edificaciones más antiguas construidas con anterioridad a 1966, hace casi medio siglo, consistentes en galpones industriales, oficinas, sanitarios y otras dependencias “en regular estado de conservación” según certificación municipal.

Al no haberse presentado postores que cubran el precio real catastral que fue base del remate, los predios pasan a propiedad de los acreedores, el Fisco y del Banco Hipotecario de São Paulo.

Otros acreedores tampoco pudieron recuperar sus capitales con el remate de tres maquinarias en marzo de este año, incluso una de ellas fabricada por la misma D’Andrea Agrimport, que no tuvieron postores por lo obsoleto de los equipos. Un puente grúa marca D’Andrea y dos equipos de excavación de las marcas Kone y Newton valorados en R$ 18.000 (alrededor de 7 mil dólares) no tuvieron ninguna oferta en la audiencia de remate.
 
Otros procesos que liquidaron a D’Andrea

En septiembre del pasado año 2013, el “Conselho Regional de Engenharia e Agronomia (CREA) del Estado de São Paulo, llevó a los tribunales al propietario de D’Andrea Agrimport, Roberto Falascina, acusando a su empresa de vulnerar normas de seguridad industrial y de preservación del medio ambiente. El Consejo Regional de Ingeniería y Agronomía es una de las más estrictas entidades de fiscalización conocidas en Latinoamérica.

Otro dato que ha podido confirmar Sol de Pando en documentación judicial oficial es que en abril del 2009, un año después de su contrato con Papelbol en Bolivia, un Tribunal Federal de São Paulo condenó al Presidente de la Junta Directiva de Máquinas D'Andrea, Alessio Falascina, junto con otro ejecutivo de la empresa, Arnaldo Castro, a dos años y seis meses de prisión por la evasión de aportes laborales que perjudicaron el acceso a la salud y otros beneficios sociales de sus trabajadores. El Juez dictó una medida sustitutiva —además de una elevada multa por la ilegal expropiación de los aportes laborales cometida por los hermanos Falascina—, obligando a  los empresarios realizar labores de servicio comunitario en asilos y unidades escolares en el mismo lapso de la sentencia dictada.

Durante ese juicio, los empresarios justificaron la retención de los aportes laborales alegando que su empresa se hallaba al borde de la quiebra. “La mala situación económica de su empresa no les da derecho a cometer el crimen de vulnerar los derechos de sus trabajadores”, dijo el Juez en dicha sentencia dictada en abril del 2009.

Obra de D’Andrea en Bolivia

En 2008, Papelbol y D’Andrea suscribieron un contrato que consideraba la provisión de maquinaria, instalación y montaje, puesta en marcha y capacitación de los operadores de una máquina para la fabricación de papel de escritura e impresión.

En 2012, el presidente Evo Morales aseveró que el Estado había sido estafado por la empresa brasileña. Mientras tanto, el exviceministro de Mediana, Gran Empresa e Industria, Eduardo Peinado Rivero, fue acusado de corrupción en este caso y un Juzgado ordenó su detención preventiva el lunes.

Luego, la fiscal del caso Papelbol, Magaly Gonzales, reveló que el 90 por ciento del material entregado por D’Andrea Agrimport para la instalación de la empresa estatal de papel en Villa Tunari fue desechado y el acero “inoxidable” al momento ya se encuentra oxidado.


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