Opinion

UN DÍA MENOS DE SALARIO
Ojo al Charque
Constantino Rojas Burgos
Martes, 2 Julio, 2013 - 10:03

Valorar: 
sin votos aún

El presidente Evo Morales instruyó al Director Departamental de Educación de Cobija (Pando) el descuento del salario de una maestra por salir en una marcha con sus alumnos, solicitando que se construya una Unidad Educativa en dicha ciudad. El hecho molestó al Presidente por no ser de su competencia y porque la profesora utilizó a los niños en horario de clases en vez de “estar trabajando”.

Qué actitud más contradictoria del Mandatario de Gobierno cuando el 6 de junio, con motivo del Día del Maestro, condecoró a sus profesores de primaria de Orinoca —su pueblo natal—, sin tener más mérito de haber sido sus profesores en la escuela primaria,  a los que alabó y ponderó su dedicación en la enseñanza de los niños campesinos.

Por qué esta actitud ambivalente del Presidente, condecorar a unos profesores que no hacen más que cumplir con su trabajo de educadores y pedir descuento de su salario a una profesora que, velando el interés de sus alumnos, solicita la construcción de una escuela en Cobija, que por cierto, seguro que hace falta, de otro modo la profesora no hubiera incurrido en el atrevimiento de pedir una escuela al Presidente.

Tenemos que reconocer que no es atribución del Presidente el construir una escuela, pero tiene los mecanismos pertinentes para “gobernar escuchando al pueblo” —su famoso slogan— y recomendar al Alcalde, al Director de la Unidad Educativa para que incluyan en el Plan Operativo Anual y elaboren un proyecto y que a corto o mediano plazo, se efectivice la solicitud de la profesora con apoyo gubernamental.

Asimismo, cabe preguntarse si el Presidente del Estado Plurinacional tiene entre sus atribuciones el ordenar el descuento del salario de la profesora, cuando él tiene otras altas e importantes funciones que cumplir en el Estado. Pero en el caso de la profesora que trabaja en Cobija (Pando), depende, por orden de prelación, del Director de la Escuela, ni siquiera del Director Departamental de Educación. Se requiere respeto por las instituciones públicas donde se asigna una autoridad para la gestión y la administración institucional.

El deber del Presidente es saber escuchar las demandas y orientar el procedimiento que deben seguir los profesores, las personas o grupos que buscan formas de expresión para hacer escuchar sus demandas, sin llegar a la molestia. Es una lástima que don Evo Morales olvide su condición de dirigente sindical, cuando él mismo sufría la persecución, el acoso político, incluso el desafuero en la Cámara de Diputados y tenía que marchar y bloquear caminos con los cocaleros del trópico para hacerse atender bajo presión en sus demandas sectoriales.

Lo más probable que la profesora equivocó el procedimiento al llevar a los niños en una marcha, pero el Presidente, en su condición de Primer Mandatario, no puede equivocarse y tratar de ese modo a una trabajadora de la educación que se interesa por sus estudiantes y que busca mejorar las condiciones del proceso de enseñanza – aprendizaje de los niños.

La profesora de la escuela que quiere mejorar la unidad educativa tiene además el derecho a la protesta y no es nada del otro mundo el acceder a una marcha, como el Presidente tuvo que acudir a esas medidas de presión para hacerse escuchar sus demandas en variadas oportunidades y en diferentes gobiernos a los que tuvo que enfrentar. Respeto, tolerancia y capacidad de escucha es lo que se le pide al Presidente del Estado Plurinacional.

*Constantino Rojas es periodista y docente universitario